¿Cómo es la operación para dejar de llevar gafas?

¿Tienes miopíahipermetropíaastigmatismo y deseas dejar de llevar gafas o lentillas? Estos defectos refractivos se pueden corregir de forma definitiva mediante una sencilla cirugía con láser lasik, una operación que se lleva realizando desde hace más de veinte años y que se caracteriza por su alta precisión y rápida recuperación. Sus beneficios se traducen en comodidad y una mejora de la calidad de vida.

Si quieres saber más sobre esta operación de la vista para prescindir de tus gafas, sigue leyendo.

Cirugía refractiva con láser

La córnea y el cristalino son las lentes naturales que utiliza el ojo para recoger las imágenes. Cualquier alteración en la refracción de estas lentes causa problemas de visión, tales como los ya mencionados: miopía, hipermetropía o astigmatismo, tres defectos refractivos muy frecuentes en oftalmología.

Su rehabilitación visual y corrección óptica se puede hacer con gafas y/o lentillas, pero si se desea liberarse de toda incomodidad que su uso genera se puede optar por la cirugía refractiva con láser.

Esta cirugía se realiza mediante un láser, el Excimer Lasik, con el cual se modifica la curvatura de la córnea y se corrigen las dioptrías de ambos ojos a la vez.

El láser es capaz de solucionar casos que unan en un mismo ojo hipermetropía y astigmatismo o miopía y astigmatismo. Asimismo, puede tratar algunos tipos de presbicia o vista cansada.

Es la técnica más moderna y extendida, por su seguridad y rapidez, ya permite a los pacientes volver a ver sin necesidad de gafas o lentillas desde el primer momento.

Procedimiento de la operación

Lo primero antes de la operación es comprobar que el paciente es apto para esta cirugía, por lo que en una consulta previa se realizan pruebas para medir el grosor de la córnea y analizar la superficie corneal, el diámetro pupilar y la refracción ocular.

Si el oftalmólogo considera que el candidato puede someterse a esta cirugía ocular, la operación con Lasik se desarrolla en tres pasos:

  • Mediante el microqueratomo, un instrumento diseñado para este tipo de intervenciones, el doctor levanta una fina capa de tejido, muy parecido a una lentilla (flap corneal) para dejar libre la zona ocular donde va a actuar el láser.
  • A continuación, se aplica el láser Excímer, un láser ultravioleta muy preciso, que no causa daños a los tejidos próximos, sobre la capa intermedia de la córnea para moldearla durante un periodo de tiempo de entre 5 y 45 segundos. Este láser dispone de un mecanismo de seguridad que controla los movimientos oculares, conocido como eye-tracker, por lo que aunque el paciente mueva el ojo durante la intervención, el láser tiene un mecanismo de seguimiento que hace que no se pueda descentrar.
  • Por último, se vuelve a cubrir con el flap corneal previamente retirado, que se vuelve a adherir, sin necesidad de puntos, para que sane naturalmente.

Es una cirugía ambulatoria con una duración de diez minutos, a los que seguirá un breve reposo de otros 15-20 minutos en la clínica oftalmológica y una revisión, antes de volver a casa pudiendo ver parcialmente.

No duele porque se administran unas gotas anestésicas en los ojos, que además contienen antibiótico para evitar infecciones.

Como en cualquier otro procedimiento quirúrgico, se deben seguir todas las indicaciones del oftalmólogo en cuanto a los cuidados que se deben mantener durante el postoperatorio, para que sea lo más corto posible.

¿Todo el mundo puede operarse de la vista?

La intervención con láser se puede practicar a partir de los 18 años (siempre que se hayan estabilizado las dioptrías), pero no todas las personas son aptas para someterse a esta cirugía ocular, puesto que ciertas condiciones y factores anatómicos limitan el éxito e incluso pueden aumentar los riesgos de que se produzca un resultado indeseable.

Algunos de estos factores que se deben tener en cuenta son:

  • Error de refracción muy elevado.
  • Córnea irregular o demasiado fina.
  • Pupila dilatada.
  • Visión inestable.
  • Síndrome del ojo seco
  • Trastornos oculares como las cataratas o el glaucoma.
  • Edad inadecuada. Este tipo de cirugías oculares se desaconsejan en niños y adolescentes, ya que en la adolescencia los defectos refractivos suelen aumentar, por lo que es necesario que las dioptrías se hayan estabilizado al menos durante los dos últimos años. Esta precaución se tiene en cuenta para evitar que las dioptrías crezcan después de que el paciente haya sido intervenido.
  • Embarazo. Pueden producir variaciones en la graduación durante el embarazo. Estos cambios suelen ser transitorios y normalizarse tras la gestación o la lactancia.

¿Pueden volver a aparecer las dioptrías?

La mayoría de las personas se olvidan de las gafas de manera permanente, pero algunos casos pueden volver a aparecer las dioptrías:

  • En los hipermétropes puede haber una regresión del ojo tras la cirugía, que se puede corregir con una cirugía adicional.
  • Durante el embarazo. Como hemos comentado algunas mujeres sufren modificaciones en el ojo, por lo que habría que volver a operar o volver a utilizar gafas.
  • Esta operación no resuelve la presbicia, que puede aparecer a partir de los 40 o 45 años y que puede obligar a usar gafas para ver de cerca.

Si tienes cualquier pregunta sobre la cirugía refractiva con láser, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. El Centro Oftalmológico Daniel Perera pone a tu disposición un excelente equipo médico que te garantiza una atención personalizada y de calidad.

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