Enfermedades oculares más comunes en la tercera edad

Nuestra sociedad está construida sobre la capacidad de ver, la visión es el más dominante de nuestros sentidos y tiene un papel fundamental en todos los aspectos y etapas de la vida. Es una parte primordial en la interacción social e interpersonal. Una muy buena parte de la comunicación entre seres humanos se lleva a cabo de manera no verbal, la información se transmite en gran medida a través de señales no verbales, como gestos y expresiones faciales.

Según la Organización Mundial de la Salud, más de 2.200 millones de personas a nivel mundial tienen algún tipo de discapacidad visual y, en España, contamos con casi un millón de personas afectadas por algún problema ocular, según el Instituto Nacional de Estadística.

Las enfermedades oculares pueden tener diferentes motivos como la infección, causadas por un virus, bacterias u hongos, pueden deberse a factores de origen genético, como la miopía o hipermetropía, o deberse a un deterioro de tejidos oculares por el paso del tiempo y la edad.

En este post encontrarás las enfermedades visuales más comunes en los adultos mayores.

Enfermedades oculares más comunes en la tercera edad

Según el Instituto Nacional de Estadística, en España en el año 2000, un 18 % de las personas mayores de 65 años tenía una deficiencia significativa de visión y un 8 % contaba con una deficiencia severa. España es un país envejecido, por lo que estas cifras no dejan de aumentar a medida que la población envejece.

Desde los 40 años, probablemente has notado que tu visión está cambiando. Tal vez necesites gafas para ver de cerca o tienes más dificultad ajustándote al resplandor o distinguiendo algunos colores. Estos cambios son una parte normal de envejecer. A más edad, mayor es el riesgo de desarrollar las enfermedades y condiciones de los ojos más comunes relacionadas con la edad, te las enumeramos a continuación:

Presbicia

La presbicia es la pérdida gradual de la capacidad visual de enfocar objetos cercanos. Se debe al envejecimiento progresivo del ojo y la disminución de la elasticidad del cristalino. Forma parte natural del envejecimiento y suele aparecer entre los 40 y 45 años, empeorando hasta alrededor de los 65 años.

La presbicia tiene fácil solución, acudir a un oftalmólogo para utilizar gafas en la realización de tareas como leer o estar frente a pantallas de smartphones, tablets u ordenadores.

Cataratas

Una catarata es una opacidad, normalmente transparente, progresiva del cristalino que no deja a la luz pasar a través de él. Normalmente la mayoría de cataratas se desarrollan lentamente, por lo que no alteran la visión desde un principio. Ver a través de un ojo con catarata es similar a mirar un paisaje a través de una ventana empañada.

En un principio, una mayor iluminación y el uso de gafas pueden servir para mejorar la visión con cataratas, pero el deterioro irá en aumento. Las cataratas suponen la causa más común de ceguera reversible en la población, ya que hoy en día los resultados de la cirugía de cataratas son muy positivos. Es un procedimiento seguro y eficaz.

Glaucoma

El glaucoma es un conjunto de afecciones que dañan el nervio óptico por un aumento de la presión intraocular, por lo que se dificulta la capacidad de transmitir la información visual al cerebro.

También es conocida como “ceguera silenciosa” ya que muchas formas de glaucoma no presentan signos de advertencia. El efecto se produce de manera tan gradual que es posible no notar un cambio significativo hasta encontrarse en una etapa avanzada de la enfermedad. Existen dos tipos de glaucoma:

  1. Glaucoma de ángulo abierto: es la forma más común de la enfermedad. El ángulo de drenaje formado por la córnea y el iris permanece abierto, pero la malla trabecular está parcialmente bloqueada. Esto hace que la presión ocular aumente gradualmente, dañando el nervio óptico.
  2. Glaucoma de ángulo cerrado: se produce cuando el iris se abomba hacia delante y estrecha o bloquea el ángulo de drenaje formado por la córnea y el iris. Como consecuencia, el líquido no puede circular por el ojo y la presión aumenta. El glaucoma de ángulo cerrado agudo es una emergencia médica.

Dado que es imposible recuperar el daño de la vista causado por un glaucoma, es muy importante realizarse exámenes periódicos oculares que incluyan mediciones de la presión ocular. Esto permitirá detectarlo en etapas iniciales y tratarlo de manera adecuada. Si se detecta pronto, la pérdida de la vista se puede retrasar o prevenir.

Retinopatía diabética

Se trata de una complicación de la diabetes que afecta a los ojos. La causa es el daño que sufren los vasos sanguíneos del tejido sensible a la luz que se encuentran en la retina, en el fondo del ojo.

Cualquier persona con diabetes tipo 1 y 2 puede desarrollar este trastorno y aumentan las posibilidades cuanto más tiempo se haya tenido la enfermedad y menos se controle la glucosa en sangre.

La mejor manera de prevenir la pérdida de visión debido a esta enfermedad visual es controlar la diabetes, llevar una buena alimentación, hacer ejercicio y tomar adecuadamente la medicación. Si tienes diabetes pide una consulta con el oftalmólogo para hacerte un examen ocular con dilatación cada año, incluso si consideras que tu visión es buena.

Degeneración macular asociada a la edad

Se trata de la enfermedad ocular que causa más frecuentemente disminución severa de visión y ceguera en personas mayores de 50 años. Se produce cuando un proceso degenerativo afecta a la mácula, zona central de la retina.

La degeneración macular asociada a la edad puede aparecer en un ojo primero y luego en ambos, o en los dos ojos al mismo tiempo. Por lo general, la pérdida de visión es central, manteniéndose la visión periférica.

La detección temprana por parte de tu oftalmólogo y las medidas de cuidado personal pueden retrasar la pérdida de la visión generada por la degeneración macular.

Desprendimiento de retina

La retina es una lámina sensible a la luz situada en la parte posterior del ojo y sus células son las encargadas de captar las imágenes. El desprendimiento de retina es una situación de emergencia en la que una capa de tejido de la retina se separa de la capa de los vasos sanguíneos que le proporciona oxígeno y nutrientes. El desprendimiento de retina con frecuencia se detecta como destellos de luz y cuerpos flotantes en la visión.

Es un problema visual grave que se estima que afecta a 1 de cada 10.000 personas al año, de ambos sexos. En determinados casos puede aparecer en los dos ojos.

Para prevenir el desprendimiento de retina se recomienda realizar una revisión ocular anual. Además, las personas con miopía, antecedentes familiares o con un desprendimiento de retina en un ojo deben realizarse periódicamente exámenes oculares completos para detectar posibles cambios en el vítreo o en la retina.

La prevención es fundamental

La ciencia y la investigación médica han permitido avanzar muy significativamente en casi todos los tratamientos que tratan estas afecciones visuales, haciéndolos seguros y eficaces, existiendo para tratar cada una de estas enfermedades visuales diferentes procedimientos. Sin embargo, no olvidemos que siempre es mejor prevenir que curar.

Según la Organización Mundial de la Salud, el 80 % de las discapacidades visuales de todo el mundo se pueden prevenir o curar con una temprana detección de la afección.

Adquirir la costumbre de visitar a nuestro especialista en oftalmología de forma regular y desde una edad temprana, es una medida fundamental para llevar un seguimiento del estado de nuestra visión y evitar problemas graves que impidan que tengamos un envejecimiento saludable.

Ponte contacto con nosotros para solicitar una revisión. El Centro Oftalmológico Daniel Perera pone a tu disposición un excelente equipo médico que te garantiza una atención personalizada y de calidad.

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