Enfermedades oculares más comunes

El sentido de la vista es probablemente uno de los sentidos más importantes del ser humano, pues la mitad de la información que recibimos del entorno nos llega a través de los ojos. Gracias a ellos podemos percibir la forma, la distancia, la posición, el tamaño y el color de todos los objetos que nos rodean. Por eso, debemos ser conscientes de la importancia de su cuidado y prevención para evitar enfermedades oculares, ya que solo tenemos dos ojos para toda la vida.

En el post de esta semana encontrarás las afecciones oculares más comunes durante la infancia, adolescencia y edad adulta.

Las enfermedades oculares

Las enfermedades que afectan a la vista pueden estar causadas por diferentes elementos, y tener mayor o menor impacto en la vida y la salud del paciente. En cualquier caso, siempre será el oftalmólogo quien determine qué tipo de patología ocular se padece y cuál será el tratamiento más adecuado para dicha afección.

Según el origen de la patología pueden ser:

  • De origen infeccioso: son aquellas patologías causadas por un virus, bacteria u hongos. Por ejemplo, una conjuntivitis.
  • De origen genético: se trata de enfermedades del ojo que tienen su origen en la propia naturaleza del paciente. Algunos ejemplos son la miopía o la hipermetropía.
  • Asociadas a la edad: son aquellas que tienen su origen en la degeneración de algunos de los tejidos oculares, como, por ejemplo, la presbicia.

Patologías oculares más comunes

Aunque existe una amplia variedad de patologías asociadas a la edad, las más frecuentes son las siguientes:

En la infancia

Ojo vago:

Es un defecto que se origina en los primeros años de vida y consiste en la disminución de la agudeza de visual de un ojo sin que exista alteración estructural en dicho ojo. Se produce porque la conexión entre el ojo y el cerebro es débil o aún no se ha desarrollado.

Si no se trata a tiempo, el niño permanecerá con un déficit de visión importante en ese ojo durante el resto de su vida, por lo que es recomendable corregir este defecto visual antes de los diez años, ya que es cuando la corteza cerebral visual se adapta mejor.

Estrabismo:

Se trata de la desviación de uno o ambos ojos. El problema se corrige mediante el uso de lentes especiales, ejercicios musculares y en algunos casos cirugía.

La detección precoz es esencial para establecer el equilibrio muscular, es decir, recuperar el paralelismo de los ojos.

Miopía:

Es un defecto de la refracción del ojo, por el cual los objetos lejanos se enfocan por delante de la retina y no sobre ella. Las personas con este trastorno tienen dificultades para ver objetos que están a distancias lejanas, mientras que los que están cerca los ven con claridad. La miopía suele aparecer en la infancia y progresar en la edad adulta. Se puede corregir con el uso de gafas, lentes de contacto o cirugía (a partir de los 20 años).

Astigmatismo:

Es un trastorno que impide enfocar bien los objetos, debido a una alteración en la curvatura anterior de la córnea. Como consecuencia, la visión es deficiente desde cualquier distancia.

Si el astigmatismo no se diagnostica a tiempo pueden aparecer mareos y dolores de cabeza por el esfuerzo que realiza al enfocar su visión. También se puede corregir con el uso de lentes y con cirugía refractiva.

Hipermetropía:

Es un tipo de error de refracción común que consiste en que las imágenes se enfocan por detrás de la retina, en lugar de en la retina, lo cual se manifiesta con una visión de cerca borrosa y nítida al mirar un objeto lejano. Es justamente lo contrario a la miopía.  Sin embargo, a partir de edades avanzadas también se pueden llegar a ver mal los objetos situados a distancia.

Su tratamiento consiste en el uso de lentes para corregirlo.

En la adolescencia

Queratocono:

Durante la adolescencia es posible que se presente queratocono, una deformidad de la córnea. El tratamiento de esta patología ocular se lleva a cabo mediante el implante de anillos intracorneales, a partir de los diez años.

Frotarse los ojos puede que provocar que esta afección empeore, por lo que es importante diagnosticar y aplicar el tratamiento adecuado cuanto antes.

Síndrome Visual Informático (SVI):

Es una afección temporal resultante de enfocar los ojos en una pantalla de ordenador, smartphone o tablet, durante períodos prolongados e ininterrumpidos de tiempo, como consecuencia de forzar la vista y de la exposición a la luz azul-violeta.

Produce fatiga ocular, ojo seco, picor, dolor de espalda y cuello, y visión borrosa.

Los problemas visuales durante la adolescencia pueden ir asociados a un bajo rendimiento académico, alteraciones de conducta y ansiedad.

En la edad adulta

Cataratas:

Son una dolencia que afecta al cristalino, lente que permite enfocar correctamente los objetos situados a distintas distancias. Debido a factores como la diabetes, la herencia genética o el envejecimiento, el cristalino se vuelve opaco parcial o totalmente. Se presenta sobre todo en personas mayores y si no es tratada a tiempo puede llevar a la ceguera total. Actualmente es la principal causa de ceguera tratable con cirugía.

Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE):

Es una enfermedad que se produce cuando un proceso degenerativo afecta la mácula, la zona central de la retina, responsable de la agudeza visual.

Es la causa más frecuente de disminución severa de visión en el mundo occidental y afecta a personas mayores de 50 años. Por tanto, el factor principal de riesgo es la edad, aunque también existen otros como la genética, el estrés o la hipertensión, entre otros.

Glaucoma:

También conocida como la “ceguera silenciosa”, es una patología crónica neurodegenerativa del nervio óptico producida por un aumento de la presión intraocular, lo cual origina una pérdida de la visión.

Puede afectar a cualquier persona y a cualquier edad, aunque a partir de los 40 años se incrementa el riesgo de padecer glaucoma, acentuándose a medida que se envejece.

No tiene cura, pero en la gran mayoría de los casos se puede paliar con tratamientos médicos y quirúrgicos.

Presbicia:

Comúnmente conocida como vista cansada, es la pérdida de la capacidad para enfocar objetos cercanos. El envejecimiento afecta a las fibras musculares alrededor del cristalino, impidiendo que el ojo enfoque bien los objetos de cerca.

Es una condición de la visión que ocurre a medida que se envejece. Por tanto, es normal que, a partir de los 40 años, comiencen a aparecen problemas para ver correctamente las letras pequeñas.

Se puede corregir mediante gafas para ver de cerca, lentes de contacto multifocales y cirugía.

Desprendimiento de retina:

Se produce cuando una lámina situada en la parte posterior del ojo se separa de la pared ocular. En este caso es fundamental actuar con rapidez para evitar la pérdida de la visión.

Retinopatía diabética:

En esta patología la falta de riego sanguíneo se inicia en la zona periférica de la retina y, por eso, el paciente ve bien y no percibe nada extraño. Solo cuando está en una fase muy avanzada y la falta de riego afecta a la zona central, existe pérdida de visiónque puede ir acompañada de otros síntomas.

La prevención es primordial en todas las etapas de la vida para hacer frente a cualquier enfermedad de la visión.

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